lunes, 17 de noviembre de 2014

SOBRE ASTROLOGÍA

Alguna de las cosas que nos aporta la astrología...
Muchas cosas que tu no encarnas por ti mismo (que parece que no formen parte de ti, que no vaya contigo), lo encarnan tus padres, hermanos, hijos, amigos...
No tienes porque ser tu quién lo manifieste, sino comprender que aunque sea alguien de tu alrededor, lo atraes. En realidad, atraes eso porque eres tu. La persona que no te gusta por algún motivo, sea posiblemente tu espejo.
En realidad una carta astral esconde miles de informaciones que pueden ser utilizadas gracias a saber interpretarse. Nos ayuda a orientarnos, pero no tiene porque definir un destino que aparentemente pueda aparecer cómo predestinado. Puedes tener facilidad para ser madre o padre y que nunca tengas hijos. Asimismo, puedes tener muchas dificultades para tu vida como padre o madre y resulta que por esforzarte lo hagas genial.
La carta es como una codificación de nuestro ADN, que nos da una información sobre nuestra genética... pero somos nosotros los que decidimos si nos teñimos el pelo, nos vestimos de una manera u otra, etc.
Eso sí, comprender nuestro ADN nos ayuda a saber las herramientas que tenemos de antemano para poder afrontar la vida con más facilidad o dificultad... por ejemplo, saber si somos muy altos y eso nos predispone a ser bueno en deportes como el basquet. O si tenemos unos genes preciosos y eso nos da la posibilidad de ser modelos.
Gracias a conocer tus herramientas puedes llegar al éxito con más facilidad, asimismo, lo puedes hacer también gracias a conocer tus límites. No significa que no puedas hacer algo cuando tienes un límite, sino comprender que si realmente lo quieres, vas a tener que ingeniarte otras maneras de hacerlo. Si quieres coger un pote de garbanzos de una estantería muy alta y tu eres bajito, vas a tener que coger una silla y subirte. Por naturaleza no llegas, pero puedes llegar gracias a disponer de otros recursos.
La persistencia, la constancia y el esfuerzo, han definido grandes victorias... de hecho, es lo que hace más interesante la batalla. Si la victoria está cantada... la historia no podría tener desarrollo, no tendría mucho interés.
Busca qué función principal es la que debes trabajar en esta vida. Indaga sobre ti mismo para encontrar cuál es tu objetivo, aquello que realmente te llene. Luego, busca la manera para seguir superándote: herramientas, ingenio, etc.
Lo más importante es recordarte que ¡Tu puedes!

jueves, 6 de noviembre de 2014

MUERTE


Llevas mucho tiempo escribiendo, y nunca te sientes lo suficiente "coherente" como para decidirte a comunicarlo.

Un día te levantas de la cama y pasa algo que te hace sentir diferente, que te hace darte cuenta de que a veces no queda tanto tiempo para expresar lo que te gustaría.

Sólo cuando te despiertas y te sientes realmente preparado, es cuando caminas en vez de pensar los pasos que vas a dar.

Cada paso que das en el presente, te lleva a reflexiones varias y a intentar comprender aquello que no puedes asimilar rápido.

Y es entonces cuando vuelves a tener dudas y a preguntarte una vez más si estabas caminando hacia el lugar adecuado.

Realmente nunca sabes si estás avanzando correctamente... hasta que una voz interna te susurra, casi imperceptiblemente, que sí. Te dice algo como "lo que haces te llena, sigue así, aunque te cueste".

Hay veces que esa voz se apaga y no somos capaces de escucharla, pero también es cierto que va bien perderse de vez en cuando. Y así, en el momento de pérdida, te encuentras un día por casualidad.

Si hay algo que crees que puedes aportar, por insignificante que te parezca, hazlo. Hay pequeños gestos, pequeñas conversaciones, detalles sutiles... que parece que no llegan a nadie, y sí...

La magia de las relaciones puede ser tan sutil como, por ejemplo, que un desconocido, de repente, aparece en tu vida y te da una señal. Decides seguir ese camino y por cosas del destino, o que se yo, esa persona se va.

Lo que me ha impulsado a manifestarme es la pérdida de alguien que ha aparecido en mi vida, me ha encaminado hacia un destino que él compartía, y ese alguien se ha ido.

Es un momento que merece la pena valorar. Es como sentirte responsable de tirar adelante algo que te dejó como legado. Es como si fuera una responsabilidad de la que me debo hacer cargo.

Esa persona posiblemente no fue consciente de todo lo que inspiraba en mi, del hecho de encaminarme hacia este destino, pero jugó un papel importante, que te marca.

Sí, es así. No hay camino que deshacer.

Por eso, confía en el regalo que se te ha dado conociendo a esta persona y tanto por ella, como por ti misma... asciende tu luz sin temor.

Y es que si yo muriera, lo único que desearía es haberte encaminado hacia algo importante, cómo él lo ha hecho él conmigo.

Por eso no puedo contener más tiempo el escribir públicamente algo que me hace hervir la mente. Aunque sean pocas palabras, aunque no pueda escribir un libro, aunque escriba tan sólo para reflexionar o recapacitar sobre la muerte de alguien. Es hoy cuando lo puedes hacer, ni mañana, ni ayer. Es ahora.

El poder de la palabra y la escritura ha sido una gran ayuda en momentos de caos. Escribe cuando puedas para otros, o sólo para ti mismo, si aún no estás preparado para compartirlo. Escribe para alguien si sientes que así debe ser.

Hoy para mi es el momento de empezar a hacerlo. Aunque mis palabras se las lleve el viento, el mensaje puede ser escuchado en cualquier parte. La brisa también susurra mensajes, muy sutiles.

Es momento de calma, de paz, de sosiego. Es un momento de apoyo para los que tomamos la decisión de seguir.

Las células contienen el ADN con toda la información ancestral que yace en el ser humano, por lo que cualquier paso que demos como especie, también quedará registrado.

Es posible que hayan muchos manuales y muchos métodos de cómo vivir la vida para ser feliz, pero la respuesta única a ese dilema siempre está dentro de ti. Todo lo demás es un consejo, una guía, un apoyo. El esfuerzo, al fin y al cabo, será tuyo.

Cuando alguien se va, es un buen momento para valorar a todo el que sigue en el barco. Es un buen momento para perdonar a personas que querías y con las que cortaste por algún motivo. Es también un momento de aceptación, de saber comprender a otras personas y sus motivos a la hora de actuar de una forma u otra. Y de aparcar el rencor.

Hoy escribo por escribir, sin más intención que compartir una inquietud. Un impulso que nace en el momento de su muerte.

UN ADIÓS PARA UN SER QUERIDO


7 Nov 2014

Es un día de esos en los que valoras muchas cosas...
es un día que no puedes evitar llorar.

Es una sensación que te hace sentir débil y te hace entender que
una sonrisa no significa siempre felicidad, aunque te esfuerces
y comprendes que muchas veces llorar no significa tristeza.
Aunque hoy sí lo es...

Es como si de repente te dicen algo que debes comprender
y al cabo de unas horas te permites asimilar
y luego... simplemente deseas quedarte con el sol
ese sol que nace tras el rocío frío que congela la sangre.

Y es aquello que llamamos supervivencia...
aunque sea una carga, porque esta plagada de recuerdos,
porque la memoria no se borra, y no debe borrarse.

Y es hoy cuando pienso que si fuera yo... querría que todos,
los que me aman y a los que amo incondicionalmente,
me recordaran por lo bueno aunque no siguiera con ellos.

Y tanto para las hijas, que pierden a su madre,
y para los padres que pierden a sus hijos...
y los amigos de quién se pierde por el camino...
Debemos apoyarles, porque es lo que yo querría si faltara.

Ramon Tati Ris gracias a ti, encontré un camino que me apasiona,
gracias a conocerte pude encaminarme hacia la dietética
y han quedado pendientes unos apuntes de clase,
ahora sólo te lo puedo agradecer...
Sólo así.

Un silencio,
Por la memoria de un buen amigo.